Como gestionar el estrés con el método Silva. El caso de Javier.

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Javier es un amigo que conozco desde hace muchos años. Hace unas semanas quedé con él y otros viejos amigos de la universidad. Hablando con él descubrí casualmente que estaba utilizando una serie de técnicas llamadas “El método silva” para gestionar el estrés en el trabajo. Su historia me pareció interesantísima y decidí incluir una entrada en el blog sobre ella.

¿Qué es el método Silva?

El método Silva es un curso de autoayuda desarrollado por José Silva, un hijo de inmigrantes Mexicanos en Estados Unidos, que existe desde 1966. Se enseña en más de 100 países en todo el mundo. En este programa se enseñan técnicas para alcanzar y mantenerse en el estado cerebral alfa, en el que la frecuencia de las ondas cerebrales está entre 7 y 14 Hertzios. El estado entre el sueño y vigilia, por el que pasamos cada día después de despertarnos y antes de dormirnos es un ejemplo de estado cerebral alfa. Cuando se han medido las ondas cerebrales de monjes Zen meditando se ha observado que están en estados alfa profundos. El estado alfa está asociado a una profunda tranquilidad física y mental. Además de enseñar a las personas a acceder al estado alfa, en el curso del método Silva también se enseñan técnicas de visualización y de comunicación con el subconsciente que se pueden utilizar para mejorar cualquier área de la vida de la persona que los practica.

¿Cómo pone en práctica Javier el método Silva en su trabajo?

De todo lo que aprendió en el curso del método Silva, lo que más ha ayudado a Javier a gestionar su estrés en el trabajo es el ser capaz de entrar en este estado alfa de profunda relajación en pocos minutos. Cuando debe afrontar una situación estresante o en la que necesita dar lo mejor de sí mismo se toma unos minutos para hacerlo. Por otra parte, Javier practica cotidianamente en su casa el entrar en estado alfa como una forma de meditación. Esta práctica regular le ha hecho ser una persona más ecuánime y estable. A continuación tienes algunos ejemplos de cómo ésta capacidad de entrar en estado alfa ha ayudado a Javier en situaciones estresantes o difíciles en su trabajo:

Javier puso en práctica por primera vez la técnica para entrar en estado alfa cuando preparaba oposiciones para acceder a su puesto actual de profesor de educación secundaria. Cada dos horas de estudio se tomaba 20 minutos para entrar en relajación profunda y en estado alfa. Después de cada relajación volvía con las pilas cargadas y con la mente totalmente descansada y alerta. De esta manera era capaz de estudiar todo el día a pleno rendimiento sin experimentar cansancio mental.

Desde que practica esta meditación/relajación en estado alfa es mucho más consciente de cómo es su estado interno en el trabajo. ¿Está estresado, en tensión y gastando energía innecesariamente? ¿Está enfocado, relajado y fluyendo? cuando se encuentra en alguna situación de mucho estrés se retira a algún lugar en el que pueda estar sólo y se toma 15 minutos para relajarse y entrar en estado alfa. Esto le ayuda a volver a la situación estresante con mucha mayor seguridad, aplomo y calma.

El trabajar con adolescentes es un reto para muchos profesores. Muchos acaban alterándose, perdiendo los nervios y gritando. Sus alumnos dicen que Javier es el único profesor que no grita. Javier es capaz de regular su agresividad e imponerse a sus alumnos cuando hace falta sin alterarse ni perder la calma. Esta fortaleza y tranquilidad interior la ha ido desarrollando a base de practicar durante años todos los días en su casa la relajación/meditación en estado alfa.

La capacidad de acceder al estado alfa también le sirve para dar lo mejor de sí mismo cuando la situación lo exige. Por ejemplo, hace unos años se presentó a un concurso para promocionar a un puesto de mayor nivel en su centro de trabajo. Antes del examen oral se tomó unos minutos a solas para entrar en estado alfa. Esto le ayudó a estar tranquilo y concentrado durante la prueba.

¿Cómo puedes acceder al estado alfa?

Hay diferentes formas de entrar en estado alfa. A continuación tienes una técnica extraída del libro “The Silva Mind Control Method”. En algunos cursos presenciales del método Silva se enseñan técnicas diferentes de ésta.

Cuando te despiertes por la mañana, ve al servicio si lo necesitas y luego vuelve a la cama. Pon la alarma de tu despertador quince minutos más tarde, por si caes dormido durante el ejercicio. Cierra los ojos y mira hacia arriba a un ángulo de 20 grados. Por razones que se desconocen, esta posición de los ojos ayuda al cerebro a entrar en estado alfa.

Ahora, lentamente, a intervalos de dos segundos, cuenta hacia atrás desde cien a uno. Mientras lo haces, mantén tu mente concentrada en esta tarea, y estarás en estado alfa desde la primera vez.

En las clases del método Silva los estudiantes tienen diferentes reacciones ante esta primera experiencia, desde “¡Fue maravilloso!” a “No sentí nada”. La diferencia está menos en lo que han experimentado que en lo acostumbrados que están a este estado mental. Este estado será más o menos familiar para todos. La razón es que cuando nos levantamos por la mañana, a menudo estamos en alfa durante un rato. Para ir de Theta, el estado de sueño profundo, a Beta, el estado de vigilia, debemos pasar por Alfa, y con frecuencia nos quedamos un rato en este estado en los momentos después de levantarnos.

Si sientes que nada ha pasado durante este primer ejercicio, esto sencillamente significa que has estado en estado alfa muchas veces antes sin haberte dado cuenta de ello. Simplemente relájate, no lo cuestiones, y céntrate en el ejercicio.

Aunque estarás en estado alfa la primera vez si te concentras, necesitarás siete semanas de práctica para ir a estados más profundos de alfa y luego a Theta. Usa el método de contar de cien a uno durante 10 mañanas. Luego cuenta desde cincuenta a uno, de veinticinco a uno, de 10 a uno y finalmente de cinco a uno, 10 mañanas después de cada cambio.

Desde la primera vez que entres en estado alfa, usa un único método para salir de él. Esto te dará más control frente a salir espontáneamente.

El método que usamos en el Método Silva es el de decirse mentalmente “Saldré lentamente mientras cuento de uno cinco, sintiéndome totalmente despierto y mejor que antes. Uno, dos – me preparo a abrir los ojos – tres – abro los ojos – cuatro, cinco – ojos abiertos, sintiéndome totalmente despierto y mejor que antes”.

Tendrás dos rutinas, una para entrar en estado alfa, y otra para salir de él. Si cambias la rutina tendrás que aprender a usar la nueva versión de la rutina de la misma manera que tuviste que aprender a usar la primera. Esto es un trabajo inútil.

Una vez que hayas aprendido a alcanzar tu estado alfa con el método de contar de cinco a uno por la mañana, estás listo a entrar en estado alfa en cualquier momento del día que quieras. Lo único que necesitas son de 10 a 15 minutos. Dado que estarás entrando desde Beta en vez de desde los niveles poco profundos de Alfa, un poco de entrenamiento adicional será necesario.

Siéntate en una silla cómoda o en una cama con los pies sobre el suelo. Deja que tus manos caigan en tu regazo. Si lo prefieres, siéntate con las piernas cruzadas, en la posición del loto. Mantén tu cabeza erguida, no dejes que caiga hacia un lado. Concéntrate primero en una parte del cuerpo, y luego en otra, para relajarla conscientemente. Empieza con tu pie izquierdo, luego la pierna izquierda, luego el pie derecho, y sigue de esta manera hasta que alcances la garganta, la cara, los ojos, y finalmente el cuero cabelludo. La primera vez que lo hagas te asombrarás de lo tenso que estaba tu cuerpo.

Ahora escoge un puno a 45 grados por encima del nivel de los ojos, en el techo o la pared en frente tuyo. Mira fijamente a este punto hasta que empieces a sentir una ligera pesadez en tus párpados y deja que se cierren. Empieza tu cuenta atrás desde cincuenta a uno. Hazlo durante diez días, luego de diez a uno durante otros diez días, y de ahí en adelante desde cinco a uno. Dado que ya no estarás limitado a practicar por las mañanas, fíjate una rutina de meditar dos o tres veces al día, alrededor de quince minutos por sesión”.

¿Serás inmune al estrés cuando hayas aprendido a entrar en estado alfa a voluntad? Por supuesto que no, pero en general serás más estable y ecuánime como es Javier con sus alumnos y tendrás a tu disposición una herramienta muy potente que te ayudará a gestionar mejor las situaciones estresantes que vivas en el trabajo.

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